domingo, 26 de julio de 2009

LIVERACIÓN.

Después de haberlo perdido prácticamente todo en poco más de un año, un día decides echar un vistazo atrás e intentar atar alguno de los muchos cabos sueltos que has ido dejando en tu corta vida. Así que hechas mano del primero.

Pronto te das cuenta de que hay cabos que ya se han atado por el otro extremo. Así que no solo no te necesitan, sino que pronto comprendes que te has convertido en una visita incomoda. Por lo que te acabas volviendo un molesto código numérico en la agenda del móvil, o un nombre raro entre los contactos del correo.

Este dibujo conmemora el día “del ritual” a partir del cual todo seria más fácil. Pero que realmente lo único que ha hecho es distanciarnos más. Por supuesto no fui invitado a dicha "ceremonia", así que cualquier coincidencia con la realidad, es fruto del azar.

Y como no hay bien que por mal no venga (o algo así…), por lo menos la experiencia me ha servido para hacer un buen dibujo. Reconozco que hay muchas cosas que podría haber hecho mejor, o por lo menos distintas. Pero en su día fue un gran reto a afrontar, y estoy bastante contento con el resultado.

Una noche, en busca de alivio y bañada de frías lagrimas, la princesa Adhara tomo una difícil decisión…

Hacia mucho tiempo que aquellas inocentes cartas fueran llegando poco a poco a sus manos… un pobre diablo las había escrito sin saber el impacto que causarían en la princesa.

El tiempo, que todo lo cura, no había podido mitigar el dolor de un sueño, quizá imposible.
Pero la magia renovadora de “a noite das meigas“, crearía para Adhara, un futuro distinto. Sin recuerdos rancios de un pasado mejor…

Había llegado el momento. Adhara podía sentir la magia flotar en el ambiente… el recuerdo de años anteriores junto al fuego purificador, se transformaban ahora en impaciencia por comenzar el ritual… pero esta noche todo seria distinto. Esta noche era solo para ella… en la intimidad de la azotea de palacio, iluminada por una enorme hoguera y bajo un cielo teñido de rojo, tan característico del atardecer de la noche más corta del año. La princesa Adhara comenzaría una nueva vida

El olor del papel viejo despertó en Adhara el deseo irrefrenable de empaparse por última vez con las palabras del pasado. Aquellas en las que, durante años y en la soledad de sus aposentos, se había sumergido noche tras noche, intentado escapar de su realidad…

Cando estaba terminando de leerlas, el rumor del viento le trajo de nuevo el sonido de una voz familiar, casi enterrada por el tiempo y la distancia… y de nuevo, un escalofrió de deseo recorrió su espalda

320X500mm
Grafito y l. acuarelable sobre cartulina.

2008

1 comentarios:

  1. Lo he leído muchas veces, pero tan sólo en esta ocasión me he puesto en lugar de tu princesa. Y ahora la entiendo.

    A veces es tarde cuando te das cuenta que has perdido algo sincero. Y para tí fue tarde.

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