martes, 28 de julio de 2009

MAGII.

Muchas veces he discutido con mi mentor por culpa de la “imaginación” de las nuevas generaciones.
Yo le decía una y otra vez que la televisión en mi época, y mas actualmente las video consolas, minaban el espíritu y la imaginación de los niños. El por su banda, se resistía a creerse mi teoría. A pesar de tener que lidiar todos los días con un montón de crios de diferentes edades que no son capaces de dibujar nada si no lo copian.
Hoy en día no es demasiado complicado encontrarse con un grupo de chavalitos de apenas 5 años, si llegan, con sus video juegos toda una tarde sentados en un banco.
Después nos echamos las manos a la cabeza cuando nos hablan de la obesidad infantil, de la agresividad de los niños…

Bueno, voy a dejarlo porque me enciendo.

Hace cosa de un año, o quizás algo más, me dijo el hombre muy apenado:
- Recuerdas aquello que me decías de que los niños ya no tienen imaginación. Pues me duele reconocerlo, pero tenías razón.

Tiempo después se me ocurrió esto como una especie de denuncia pública.

Un manto de tinieblas se extiende sobre la tierra, desde hace demasiado tiempo. Cada año que pasa, se hace más y más grueso. Penetra en lo más profundo de nuestro ser, e impide que veamos nuestras propias ilusiones y esperanzas.
Para nosotros, los adultos, ya no hay esperanza. Pero hay quien tiene toda la vida por delante. Los niños son el futuro, y se merecen algo mejor. Durante el día, son como autómatas, arrastrados de un lugar a otro. Sin tiempo para jugar, sin tiempo para ellos. Y por las noches, el único momento del que disponen para que sus almas vuelen libres, guiadas única y exclusivamente por su imaginación, no lo hacen!!! Alguien les ha robado la imaginación.
Magii, ha sido recluida en una pequeña y mugrienta celda. La cábala la mantiene secuestrada desde hace más de 20 años. El tiempo pasa, Magii se hace mayor y su poder poco a poco se desvanece en el tiempo. A pesar de todo, las almas de los niños, miles, millones de almas descarriadas, se agolpan cada noche en torno a su eslabón más fuerte. Inmóviles, impasibles, rodeadas de un silencio aterrador. Y lo seguirán haciendo hasta que Magii sea liberada, o se conviertan en adultos crónicos.
Nosotros, miembros de generaciones anteriores, hemos tendido ese manto. O en el mejor de los casos, crecimos bajo su sombra y nunca nos preocupamos por saber que hay al otro lado. Pero aun así, es nuestra responsabilidad. Son nuestros hijos, hermanos, primos, sobrinos, vecinos o perfectos desconocidos: eso da igual. Pero se merecen tener una infancia! Soñar!! Igual que nosotros soñamos cuando éramos como ellos. Y así podrán crecer como adultos libres!!
Hemos creado un mundo para adultos crónicos, y nos hemos olvidado, de que realmente no es nuestro mundo. Es el suyo…
Se lo debemos!!!

235X235mm
Grafito y l. acuarelable sobre cartulina.

2009

1 comentarios:

  1. que bonito...quisiera que mi hijo entendiera estas palabras...mi forma de decirle que esto no es vida no es tampoco la adecuada... quizás lo hago en un tono muy alto...y a veces cuanto mas se grita menos oyen algunos...sera por que me desespera su pasividad....y su perdida de tiempo...yo de por si soy creativa y vuelco toda mi ansiedad en escribir,leer,pintar,fotografiar y muchas cosas mas... quizás demasiadas....los cuadros últimamente los diseño en mi mente cuando estoy sola en cama...y después los plasmo en el lienzo o el papel...me gustaría que mi hijo se pareciera a mi...que fuera especial...distinto...tenemos cosas en común y me alegro...pero no son suficientes...y por desgracia heredo mis defectos....muy normal ya que virtudes no tengo muchas...espero que sea una persona decente aunque sea de forma tardía...
    mer

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